Multas Policivas de Convivencia en Colombia


En el día a día de nuestras ciudades, el roce constante entre vecinos, transeúntes y comerciantes suele estar mediado por un código invisible de respeto.

Cómo saber si tienes Multas Policivas

Sin embargo, cuando ese equilibrio se rompe, aparece la Ley 1801 de 2016. Lejos de ser un simple mecanismo de recaudo, las multas policivas nacieron como una herramienta pedagógica diseñada para una ambición mayor: la interacción pacífica y armónica en el espacio público.

Entender estas sanciones no es solo una cuestión de bolsillo, sino de responsabilidad ciudadana. Una multa no es un castigo arbitrario; es el recordatorio de un comportamiento que ha vulnerado la tranquilidad, la seguridad o el entorno de los demás.

La escala de la convivencia: Tipos de multas

El Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana clasifica las infracciones según su gravedad, vinculando su costo directamente al impacto causado. Para este 2026, con un Salario Mínimo Diario Legal Vigente (SMDLV) fijado en 58.363 pesos, los montos se distribuyen en cuatro categorías generales:

Multa Tipo 1

Equivale a 4 SMDLV (aprox. $233.452). Se aplica a comportamientos menores que afectan la limpieza o el orden.

Multa Tipo 2

Equivale a 8 SMDLV (aprox. $466.904). Involucra riñas o comportamientos que ponen en riesgo la integridad física.

Multa Tipo 3

Equivale a 16 SMDLV (aprox. $933.808). Relacionada con el consumo de sustancias prohibidas en espacios públicos o afectación a servicios públicos.

Multa Tipo 4

Equivale a 32 SMDLV (aprox. $1.867.616). Es la sanción más alta para comportamientos que atentan gravemente contra la salud pública o el patrimonio.

Además, existen las multas especiales, que no se miden en días sino en salarios mensuales, y castigan infracciones específicas como la contaminación visual, irregularidades urbanísticas o fallas en la logística de eventos masivos.

¿Dónde consultar si tienes multas policivas?

Se debe ir a la web https://srvcnpc.policia.gov.co/PSC/frm_cnp_consulta.aspx

Consulta en el portal del servicio al ciudadano PSC

En el campo “Consultar por”, seleccionar el medio de consulta, que puede ser por cédula de ciudadanía o extranjería, número de comparendo o expediente, NIT, pasaporte, persona jurídica o tarjeta de identidad.

Luego, añadir el número de identificación, comparendo o expediente.

Y por último, dar clic en la lupa de búsqueda.

Consecuencias de estar en mora con las multas policiales

A menudo se piensa que una multa de policía es un papel que se puede engavetar sin mayores riesgos.

No obstante, la normativa es clara: el incumplimiento puede cerrar puertas vitales para el crecimiento profesional y empresarial.

Si una multa supera los seis meses sin ser cancelada, el ciudadano entra en un estado de mora que le impide, entre otras cosas:

Contratar con el Estado:

Ninguna entidad pública podrá firmar o renovar contratos con personas que tengan deudas pendientes por convivencia.

Ascensos y nombramientos:

Quien aspire a un cargo público o a un ascenso dentro del mismo no podrá posesionarse si no está al día.

Trámites mercantiles:

La obtención o renovación del registro mercantil en las Cámaras de Comercio queda bloqueada.

Fuerza Pública

Se restringe el ingreso a escuelas de formación o la obtención de permisos para porte de armas.

Una oportunidad para la pedagogía

La ley también contempla el error humano y ofrece salidas. Existe un descuento del 50% si el pago se realiza dentro de los cinco días hábiles siguientes a la orden de comparendo.

Incluso, para las multas tipo 1 y 2, es posible solicitar que la sanción económica se conmute por la participación en programas comunitarios o actividades pedagógicas.

Es la oportunidad de resarcir el daño a la convivencia a través del aprendizaje.

Invitación a los Envigadeños

Para quienes se encuentran en Envigado o municipios aledaños, la invitación es a la transparencia: acudir al Palacio Municipal, informarse y buscar acuerdos de pago. La convivencia no es una meta, sino un ejercicio diario que se construye cumpliendo con nuestras obligaciones mínimas hacia el otro.